La curva de la discapacidad

Perdón por la demora en los posteos pero estos dos meses fueron un caos. Violeta prácticamente nunca se enferma pero cumplió dos años y cae todo el tiempo con toses y mocos. Desde mediados de julio que por h o por b se pega algo así que mucho tiempo no tengo. Hizo su primer broncoespasmo, su primer laringitis. Fueron meses llenos de estrenos. También empecé a dar clases y el tiempo que me queda es más bien escaso.

Tener un hijo que dice muy pocas palabras es desesperante. Cuando se enferma, llora por horas y no entendés qué le pasa, qué le duele, qué quiere. Y uno entra en “uno de esos días“. No, no me refiero a la menstruación. En una página de internet que se llama “Dejá de hablar de tu hijo perfecto” (“Shut up about your perfect kid”), suelen aparecer relatos de madres que van atravesando la curva de la discapacidad, como le llamo yo. Nuestros días son como electrocardiogramas. Hay días donde tenemos todas las pilas, toda la esperanza. Hay días que nos preguntamos por qué a mí. Hay días que pensamos que todo lo que hacemos es al pedo. Hay días que no damos más y nos gustaría que la vida fuera distinta. Estos últimos son esos “uno de esos días”.

Mi hija entiende el lenguaje pero no puede expresarlo, los músculos de la boca no la dejan entonces se pone loca cuando no le entiendo. Llora a los gritos. Entre llanto y llanto, volvió a articular varios “ma”. Cuando logra hacerse entender es feliz y obviamente yo también. Está trabajando en un sistema de comunicación pero se muere por hablar.

Enfermarse, también la hace atrasarse. Está como más laxa y puteo cada vez que cae con algo porque es ir 10 casilleros para atrás.

En pocos días vuelve al urólogo para controlarse la malformación en el riñón y al neurortopedista por la cadera así que esperemos que no haya una caída en la curva de la discapacidad.

Porque sino triple hernia de disco para mi marido.

Porque sino caos.

Porque sino crisis.

Porque sino alplax.

Yo sé que salió el sol después de muchos días de lluvia en Buenos Aires.tecnico_en_electrocardiograma

Y es viernes.

Y están planeando algo lindo para hacer.

Y son todos re felices.

Pero bueno, discúlpenme.

Estoy en uno de esos días.